Jesús Navas ha regresado, de eso no hay duda. El palaciego, que
alcanzó su mejor momento futbolístico en 2010, liderando al Sevilla FC y
participando en el éxito mundialista de la selección nacional en
Sudáfrica, había visto frenada su trayectoria, debido principalmente a
una serie de lesiones que en la campaña pasada no le permitieron rendir.
Sin embargo, una vez dejado atrás todos sus problemas físicos y
recuperada la confianza necesaria para explotar sus virtudes, ha vuelto a
convertirse en santo y seña del ataque sevillista, ejerciendo de ese
afilado estilete que tantas defensas ha desangrado con su talento.
El 2012 no ha podido arrancar mejor. Navas se ha echado el equipo a
las espaldas, jugando partidazos como el del derbi, ante el Espanyol o
sin ir más lejos el pasado sábado contra Osasuna. Incluso cuando peor ha
estado el Sevilla, el extremo ha rendido muy por encima de la media.
Las estadísticas refutan todas estas sensaciones, porque, con 15
amarillas, es el jugador que más tarjetas provoca, por encima de
Cristiano Ronaldo, que ha sacado 13, tal y como publicó Estadio
Deportivo. Pero además es el jugador de la Liga que más balones
envía al área, 174, de los que sólo un 11% encontraron rematador.
Navas suma 22 partidos en Liga, siete más que el año pasado. Ha
marcado dos goles y ha dado cinco asistencias, por lo que con 15
partidos por delante tiene tiempo para doblar esos números y
establecerse en sus estadísticas habituales a pleno rendimiento. Lo que
resulta evidente, en cualquier caso, es que el siete sevillista ha
recuperado su mejor tono y que el sueño de repetir con la selección
nacional en una gran cita tiene más consistencia que nunca. Con Navas
entonado, el Sevilla siempre es más, mucho más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario